30.4.10

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Objeto Museístico: El almanaque de Gotha

Erase una vez, una ciudad que durante casi 2 siglos editó lo que sería la Biblia de la aristocracia. Ningún supuesto monarca, conde, duque o marqués sería considerado como tal si no aparecía certificado en las páginas del almanaque de Gotha, que fue al mismo tiempo una fuente fundamental de información histórica…y el antecesor más directo de las actuales páginas periodísticas dedicadas a las noticias sociales.

Este almanaque de las vanidades nació en una reducida corte, en sus comienzos tuvo apenas 20 páginas y terminó con más de 1000, y se convirtió en una especie de enciclopedia de las presunciones terrenas. Su texto no tenía otra finalidad que la de alabar la grandeza, constatar el origen y rememorar a cada cual el lugar al que tenía derecho por mérito sanguíneo. En este paraíso, desde el monarca más ilustre hasta el principito más modesto tenía su lugar.Sitio convalidado, porque el almanaque de Gotha no se equivocó nunca, ni se prestó a complacencias, en ningún momento de su historia llegó a manchar su reputación e integridad. Ante fallo tan inapelable, los excomulgados del Gotha no tenían salvación.

27.4.10

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Museo del Diablo

"A pesar de todas sus imperfecciones, ¡yo amo al Hombre! Soy un humanista. Quizás el último humanista". Al Pacino en “El abogado del Diablo” (1997).

Ángel caído por excelencia, la figura del diablo se asoció siempre a la maldad más destructiva, a la desvergüenza, a la falsedad, a la depravación y a la monstruosidad más repugnante concebida por la mente humana.

Luzbel fue el primer ángel que despertó y fue la más grande criatura de magnificente belleza en la aurora cósmica. Todos los ángeles que fueron creados después de él no tenían la hermosura ni la grandeza que poseía el primer ángel de la mañana. El fue el encargado de encender las primeras luces del universo, y, en memoria a aquella primera luz, se llamó Lucero a la primera estrella de la mañana, conocida también como Venus, que diariamente aparece antes que llegue el sol.

Lucifer (del latín lux “luz” y fero “llevar”: portador de luz) era un hermoso y soberbio ángel que se reveló contra Dios, queriendo ser como Él, y por tal motivo fue expulsado del paraíso.

23.4.10

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El Conventillo "Varieté": El primer Restaurante del mundo


“Venite ad me omnes qui sfomacho lavoratoratis et ego retuarabo vos”.

Esta leyenda, que se podía leer en un cartel colgado en la rue de Poulies de París, allá por el año 1765, anunciaba a los caminantes que en aquel lugar se servían platos de comida y buen vino.

No eran muchos los parisinos que en aquella época sabían latín, pero los que lo hacían sabían que Monsieur Boulanger, el propietario, decía: “Venid a mí, hombres de estómago cansado, y yo os lo restauraré”.

En un principio, el restaurante de Boulanger, “Champú d'Oiseau”, sólo servía sopas y "patitas de cordero hervidas a fuego lento con salsa blanca", pero, debido al éxito, Boulanger amplió rápidamente el menú. La novedad del negocio del cocinero fue que estaba centrado en la comida y no en el alcohol (como sucedía en las tabernas). Uno de los primeros clientes de este restaurante fue el enciclopedista Denis Diderot, quien elogiaba mucho sus platos, pero a la vez admitía que "el lugar es un poco caro”.

22.4.10

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Personaje Museístico: El Dandy


“El dandysmo es el último resplandor de heroísmo en las decadencias…El dandysmo es un sol poniente, como el astro que declina es soberbio, sin calor y lleno de melancolía. Un dandy no puede ser jamás un hombre corriente”. (Charles Baudelaire).

¿Qué es lo primero que hace un Dandy cuando se despierta con el sol del mediodía? ¿Se complace en la preciosidad? ¿Piensa en dirigir las barricadas en protesta por nuestra ordinaria, burguesa y consumista sociedad? ¿Suspira por los días en que los hombres vestían impecables trajes y medias de fina seda?.
No, el auténtico Dandy no hace ninguna de esas cosas. Claro que no.

El Dandy camina a su cuarto de baño y se asea con esmero, se afeita meticulosamente, cepilla sus blancos dientes y peina rigurosamente su cabello. Luego se examina frente al espejo y no deja librado ningún detalle al azar: el nudo de la corbata, perfecto; el brillo enceguecedor de sus zapatos, perfecto; el efecto de su pañuelo en el bolsillo, perfecto; la precisión de la caída de sus pantalones, perfecto...

El Dandy prefiere visitar a su sastre y zapatero antes que a los museos, los restaurantes, la ópera, el teatro, o los clubes…¿el por qué de esta preferencia?, porque el Dandy es un hombre con una estética impecable e intachable. Vestir bien es su carta de presentación (e identificación).

No sé si serán muchos los que piensan que el fenómeno Dandy es algo del pasado, demodé. Puesto que en una sociedad tan plebeya, vasalla y chata como la que vivimos y tan escasa de autenticidad e imaginación, es difícil convertirse en un Des Esseintes (el excéntrico protagonista de la obra cumbre de Huysmans, “A Contrapelo”) que hace de su protesta individual su inconfundible estilo… Para muchos, los últimos dandies pasearon su elegancia discrepante por los salones Art-Decó de los años ‘20. Y si dandies fueron Cocteau y Diaghilev, el último representante pura cepa del estilo fue el aristócrata Boni de Castellane, amigo de Proust, que escribió en los últimos años de su vida –hacia 1930- un hermoso libro, con uno de los títulos más dandies que se conoce: “L’art d’être pauvre” ("El arte de ser pobre ").

21.4.10

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Objeto Museístico: El Playmobil

Superan en cantidad a la población china, rodean 2 veces nuestro planeta con los brazos extendidos, y si fuesen de verdad constituirían la mayor población mundial - más de 1700 millones -. Si señoras y señores, la cosa es clara, aquí del Playmobil se trata.


Corría el año 1971, víspera de la crisis petrolera mundial. El aumento de los precios del combustible hizo que Horst Brandstätter, dueño de la fábrica de juguetes con sede en la ciudad alemana de Fürth, cerca de Nuremberg, creara productos que necesitaran menos cantidad de material plástico (el plástico se había encarecido y los juguetes grandes ya no eran tan rentables).

El ingeniero Hans Beck, que era el jefe de desarrollo de la empresa, tuvo la idea de realizar vehículos y muñequitos de plástico más pequeños que los que ya fabricaban (el diseño de los muñecos de Playmobil se hizo observando los dibujos que hacen los niños: cabeza y ojos grandes, sonrisa, nariz y orejas, o sea, una figura humana sin grandes detalles). Las figuras poseen además el tamaño ideal (miden 7,5 centímetros) para que el niño las pueda guardar en el bolsillo. Se obtiene así un pequeño muñeco que siempre está sonriente, que se manipula fácilmente y que se puede convertir mediante accesorios en un individuo de cualquier época o profesión.

13.4.10

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Marca Museística: Hewlett -Packard

Queridos lectores de “El Conventillo”: soy Mariano Agrello y a partir de hoy la museóloga me ha cedido el honor de escribir una sección en su aclamado Blog. En ella compartiremos la historia de las distintas marcas famosas que pueblan nuestro mundo, intentando escribir post tan buenos e interesantes como los que Agustina, para nuestro deleite, nos tiene acostumbrados.

Nuestra primera marca elegida es Hewlett-Packard. El comienzo de su historia contiene todos los elementos que luego se convertirían en infaltables en cada uno de los grandes hitos de la informática del siglo XX: Un par de ingenieros jóvenes recién recibidos que no encuentran en el mundo empresarial alguien que decida financiar sus visionarias y en apariencia irrealizables ideas deciden juntarse en un garaje a experimentar para ver si pueden revolucionar la vida cotidiana de quienes habitamos el mundo y de paso, levantarla con pala (ellos lo lograron, nosotros todavía estamos en la etapa de la cruel e injusta indiferencia capitalista).

12.4.10

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Personaje Museístico: Nicolas Appert

“La herramienta más utilizada es el abrelatas” (dicho popular norteamericano).

Económica y práctica, la lata de conserva nos ha sacado de más de un apuro a la hora de preparar la comida y, desde ya, le ha dado un respiro a nuestros bolsillos cada vez más desahuciados… o acaso ¿quién no se ha abastecido de latas y latas de conservas en tiempos de crisis?.

Este “salvador” invento fue gracias a un cocinero, destilador y químico llamado Nicolas Appert.
Nacido el 17 de noviembre de 1749 en Châlons, Francia, aprendió desde muy joven el oficio de hacer vinos y champagne mientras era aprendiz de cocina en un hotel de su pueblo; trabajó así mismo en cocinas privadas y en cervecerías, fue fabricante de caramelos y a los 31 años se ganó el título extraoficial de pastelero (las malas lenguas dicen que trabajó haciendo esponjosas tortas y exquisitas masitas secas a la princesa de Forbach, una de las mujeres más golosas de París).

En 1795, durante un periodo de intensa rivalidad entre franceses y británicos por mantener a sus ejércitos debidamente alimentados, Appert se dedicó a experimentar en la cocina tratando de que distintos productos se lograran conservar al igual que los vinos.

1.4.10

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Museo de la Aspirina

La vida del hombre medio es hoy más fácil, cómoda y segura que la del más poderoso en otro tiempo. ¿Qué importa no ser más rico que otros si el mundo lo es y le proporciona magníficos caminos, ferrocarriles, telégrafos, hoteles, seguridad corporal y aspirina? “La rebelión de las masas”, Ortega y Gasset.

Desde su nacimiento, este elixir curalotodo se ha convertido en el fármaco más conocido y popular del planeta. Ha ganado un premio Nobel, forma parte del Libro Guinness de los Records, ha viajado a la Luna y fue elegido (junto al automóvil, la bombilla, la televisión y el teléfono) como uno de los 5 inventos imprescindibles legados por el siglo XX. Si señoras y señores, la cosa es clara, aquí de la blanca y redonda aspirina se trata.