30.11.09

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Personaje Museístico: "Leo", el león de la MGM



Como todos sabemos, MGM son las siglas de la productora cinematográfica norteamericana Metro Goldwyn Mayer (Metro Picture Corporation, Goldwyn Picture Corporation y Louis B. Mayer Pictures).

Metro viene del griego metrés, que significa madre en el sentido que se le da a este vocablo para indicar algo principal, como lo vemos en casa matriz o empresa madre que señalan lo más importante de un emprendimiento. Lo mismo ocurre con metrópolis (polis es ciudad en griego), que se refiere a la ciudad de mayor peso en una comunidad o país.
Samuel Goldwyn fue un productor fundamental en los primeros años del cine. Louis B. Mayer, un colega también muy poderoso.

En 1924, el productor Marcus Loew compró las 3 compañías y las unió en la hoy celebre Metro-Goldwyn-Mayer (lo curioso del caso es que Goldwyn no quiso participar de esta fusión corporativa y se retiró, pero exigiendo, eso sí, que su apellido siguiera estando en el nombre de la misma. Así se hizo. Goldwyn, en realidad, nunca tuvo nada que ver con la Metro Goldwyn Mayer).

En cuanto al símbolo de esta productora, pocas figuras son tan mundialmente famosas en la historia del cine como el llamado “león de la Metro”, aquel que emerge de un círculo decorado y da un par de rugidos a la platea antes de que comience la película.

La historia de este león llamado, claro está, “Leo”, es curiosa. Su invención fue fruto de la imaginación de Howard Dietz (ex combatiente en la Primera Guerra Mundial y reportero) que era el director de publicidad de la Goldwyn Pictures. Howard lo diseñó en 1916 inspirado en el logotipo de la Universidad de Columbia titulado Roar, Lion, Roar ("Ruge, León, Ruge"), eslogan que se grita cuando el equipo de fútbol de la universidad consigue marcar puntos (cuando la Goldwyn fue comprada, el león se convirtió en el símbolo del nuevo estudio, pero pasarían 4 años antes de que el público pudiera oír su rugido reproducido por un fonógrafo).

Aunque Leo es el nombre oficial de la mascota, su papel lo han interpretado varios leones. El primero se llamaba Slats, llegó proveniente de Sudán y fue adiestrado por el especialista Volney Phifer, un famoso domador de animales de Hollywood. Desde el principio, su trayecto hacia Hollywood fue un cúmulo de extrañas circunstancias. Su avión chocó antes de despegar, sobrevivió al accidente que sufrieron 2 trenes y a la inundación de un barco. Además cuando llegó a Hollywood en los años 20, California sufrió un espectacular terremoto y la MGM se incendió. Aún así, no sólo se convirtió en un icono del cine sino en una estrella que acudía a los estrenos de las películas en su propio coche mientras sus cuidadores repartían "autógrafos" suyos en los que plasmaba la frase: “Rugientemente suyo, Leo”. Tristemente, y como ocurre con una gran mayoría de estrellas hollywoodenses, en su vejez fue olvidado y finalizó sus días, en 1936, en un triste hospicio para animales siendo enterrado en Long Hill, a unos 45 kilómetros de Nueva York.

Tras su muerte siguieron "Jackie", el primero en rugir en blanco y negro y "Tanner" el primero en salir en Technicolor y Cinemascope. Hubo un cuarto león, que desconozco el nombre, que estuvo desde 1956 hasta 1958, y por último el más conocido por todos nosotros que es "Leo", el cual, tras pasar por varias estilizaciones, aún se usa como logo de la compañía (si observamos con atención, en el logotipo de MGM, alrededor de Leo se puede leer “Ars Gratia Artis”, que quiere decir "El arte por el arte").


Adieu!!.


28.11.09

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Objeto Museístico: Los anillos


Adoradora de ellos, mis dedos están plagados de anillos (tengo predilección por los de plata con piedras, especialmente la turquesa china y el onix).
Prácticamente no me los saco nunca, ni siquiera para bañarme y, menos aún, para limpiar los trastos de la cocina.

La costumbre de engalanarnos los dedos debió surgir como respuesta al natural narcisismo humano, en una época en que aún no se contaba con espejos para contemplar como favorecían otros adornos. En el momento preciso en que alguien encontró, por casualidad, alguna pequeña arandela, argolla o guijarro con un orificio central, nació el anillo.


Pequeños por propia definición, los anillos no son por ello aros insignificantes: son círculos mágicos que engarzan con la más remota superstición y un adorno casi tan antiguo como aquellos huesos al estilo de los Picapiedras con los que se ornamentaban las damas cavernas.
Desde hace siglos, el valor material del anillo nunca superó su valor simbólico. Hasta que no adquirió su carácter estrictamente decorativo en la Revolución Francesa, el anillo fue la alianza que vinculaba al hombre con el fascinante mundo de las fuerzas ocultas; arandelas de superchería ante cuyo embrujo ningún pueblo se supo sustraer (como suponían que el dedo era el instrumento del “fluido mágico”, utilizaron el aro como amuleto para protegerlo).
Por su misma forma circular, sin principio ni final, se le atribuyó también otros poderes mágicos. Catalizador de fuerzas sobrenaturales, el anillo prodigaba a su portador la facultad de hacerse invisible o invulnerable.

Cuando la sortija llevaba gemas incrustadas, quedaba elevada al rango de talismán, capaz de manipular el bien y el mal. Así, durante la Edad Media se creía que los anillos de rubí procuraban riquezas, títulos y posesiones a su portador. Que la amatista, por ejemplo, protegía de las borracheras; que el ámbar curaba el dolor de muelas y que el lapislázuli –símbolo de la fecundidad de muchas culturas- sanaba la impotencia. Por su increíble dureza y resistencia al fuego, en el diamante cristalizó el mito de la indestructibilidad, erigiéndose en símbolo de la fidelidad conyugal.

Fueron las parejas del antiguo Egipto faraónico, donde el círculo encarnaba el ciclo de la vida y la eternidad, la continuidad y el eterno retorno, las primeras en utilizar los anillos como garantía de unión permanente y emblema de su destino asociado.

Desde tiempos bien tempranos la primitiva ceremonia nupcial romana incluyó también el rito de los annulus sponsalitius como prenda pública del compromiso adquirido durante el contrato matrimonial. El cristianismo asimismo lo adoptó, generalizándose a partir del siglo V la costumbre que se ha perpetuado hasta nuestros días de sellar con una alianza el vínculo de la pareja.
La mayoría fueron simples aros dorados, pero algunos mostraron formas tan curiosas como aquellos anillos romanos que adosaban la llave de un cofrecillo donde los amantes atesoraban cartas u otros objetos queridos.

Durante el Renacimiento hicieron furor las alianzas que constituían 3 aros engarzados juntos, como aquella con la que Martín Lutero se casó con Catherine Bora en 1525.
Todavía durante el siglo XVII los esposos lucían sus anillos de bodas en el pulgar. Las reglas eclesiásticas, sin embargo, obligaban a colocarlos en el anular durante la ceremonia nupcial. Según otra romántica leyenda, el cuarto dedo era el más adecuado ya que una vena especial lo conectaba directamente al corazón.
A partir de que los venecianos aprendieron a tallar el diamante a finales del siglo XV, muchos eligieron el brillante para casarse conjugando así la simbología del anillo – fidelidad y eternidad- con la indestructibilidad. Otros tantos eligieron el solitario como anillo de compromiso. ¡Cuantas bodas reales, y también del vulgo, se presumieron a la fascinante luz de sus destellos!. María Estuardo fue una de las primeras en recibir un magnífico solitario para su futuro matrimonio con Henry Darnely en el palacio escocés de Holyrood.
Su tocaya María Tudor, en cambio, fue justo el ejemplo contrario. Quizá como represalia a aquel primer compromiso tan temprano, eligió una sencilla alianza de oro para su enlace con Felipe II en 1554.
Por las mismas fechas circularon sortijas con breves leyendas grabadas en el interior de los aros. Algunas veces, mensajes secretos de amor, otras, cariñosos poemas para regalar a los íntimos. Hubo un tiempo en que por extensión, obsequiar anillos fue expresión de afecto y amistad. Su perdida significaba la ruptura o constituía un mal presagio. En la Italia del siglo XVII nació su máximo exponente: la fede mani. Esta era una curiosa sortija que consistía en 2 aros con 2 manos que se fundían al dedo en un abrazo.
De todas formas, no sólo simbolizó el vínculo matrimonial o la amistad, el anillo sirvió también como distintivo y credencial. Sustituto incluso de la firma, los anillos sigilares han estampado en papel, cera o lacre las iniciales, las armas o el escudo familiar, legitimando su identidad en una época en que no existían los carnets ni las credenciales. Hoy en día en algunas universidades estadounidenses los estudiantes llevan sellos con el escudo para avalar su pertenencia.


Muchos se sorprenderán de que un objeto tan minúsculo haya saltado a las páginas de la historia. Pero es que a su simbología y valor intrínseco hay que sumar al anillo otro mérito de incalculables quilates: auténticas obras de arte, muchos se han hecho un lugar entre los más valiosos objetos de museo y colecciones particulares.

Hasta nuestros días han podido llegar así sortijas romanas bellamente labradas, verdaderas alhajas en terracota y cristal; se han hallado anillos bajo cuyo sello se abría un reloj solar o una brújula; hermosísimos solitarios en cuyo interior se escondían discretos depósitos para exquisitos perfumes, pero también mortíferas pócimas para verter sutilmente en la copa del despistado vecino; o guardapelos, para albergar los rizos del amante, incluso sortijas con retratos que hoy son modelo del arte de la miniatura.
En fin, una interminable cosecha de los más increíbles, desopilantes y preciosos diseños para satisfacer a la clientela.



Adieu!!!.

Post dedicado a mi cuñada Magali Agrello, quien hace menos de un mes es portadora de un hermoso anillo de compromiso.

27.11.09

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Museo de los Duendes

Producto de nuestra imaginación, o no, de todos los tipos de duendecillos que hay, mi favorito es el “Leprechaun”, el duende nacional de Irlanda.

La descripción más temprana de los duendes proviene de la mitología nórdica. De allí se conserva el nombre “álfar”, aunque la creencia en estas criaturas maravillosas era muy común entre las tribus germánicas y los antiguos escandinavos.
Los duendes son asociados a seres semi-divinos de la fertilidad y al culto de los antepasados. Se los relaciona con la creencia animista y espiritista de la naturaleza y de los difuntos, muy común en casi todas las religiones humanas. Allí se remonta la vieja creencia nórdica en los fylgjur y vöroar, espíritus protectores.
Algunos investigadores sostienen que los duendes son el equivalente germánico de las ninfas de la mitología griega y romana, así como el “vili” y el “rusalki” de la mitología Eslavita.
El mitógrafo e historiador irlandés Snorri Sturluson se refiere a los enanos (“dvergar”) como los “duendes oscuros” (“dökkálfar”) o “duendes negros” (“svartálfar”). Los duendes que no son oscuros son descritos por Snorri como “duendes de la luz” (“ljósálfar”). Este uso ha estado conectado a menudo con la relación etimológica de los duendes con la blancura.
La certeza de la existencia de los duendes en la mitología nórdica -además de la labor de Snorri- se funda en la poesía “Skaldic”, el Edda poético y las sagas legendarias.

Con respecto al duende que mencioné anteriormente, el "leprechaun" proviene de la palabra irlandesa luprachán, pero algunos estudiosos piensan que la palabra leprechaun deriva del gaélico “leith bhrogan” que significa "el que hace un zapato".
En la mitología celta, un leprechaun es un tipo de duende que habita en la isla de Irlanda desde antes de la llegada de los Celtas. Como otros seres mitológicos de la tradición irlandesa, los leprechauns se consideran criaturas de naturaleza material y espiritual.
Estos duendes son zapateros muy ricos y esto se debe a que guardan tesoros, repletos de oro, enterrados desde los tiempos de la guerra (cuenta la leyenda que los humanos pueden obtener la riqueza de estos duendes si son lo bastante listos como para capturar a uno de ellos y forzarle a entregar sus bienes a cambio de la libertad. Esta tarea no es nada fácil, ya que estos diminutos hombres son extremadamente listos y suelen encontrar la manera de desbaratar los planes de los humanos. Muchos cuentos populares irlandeses dicen que los leprechauns son más inteligentes y astutos que los humanos).
Las imágenes modernas de estos duendes, especialmente las que se ven cuando se acerca el día de San Patricio, suelen mostrar un hombrecillo vestido de verde. Sin embargo, según cuenta la tradición, era posible verlos vestidos con chaqueta roja de brillantes botones plateados, calzas azules o marrones, zapatos grandes con hebillas gruesas de plata y sombrero tricornio de copa alta. Cuando están trabajando, suelen usar delantal de cuero de zapatero y un pequeño martillo con el que fabrican o arreglan pequeños zapatos (eso sí, nunca el par completo. Quizá la incapacidad del leprechaun de hacer un par completo de zapatos se deba sólo a un descuido, pues a menudo está un poco “mareado” de tanto beber cerveza casera).


Hay una leyenda muy popular en Irlanda que cuenta lo siguiente: San Patricio, tras haber fundado su primera iglesia, invitó a los paganos celtas a convertirse al cristianismo. Tras llevar a cabo varios milagros, la fe cristiana comenzó a ganar adeptos en Irlanda. Los druidas, siendo sacerdotes de los dioses paganos, vieron esto con alarma y por tal motivo invocaron una tropa de duendes y la enviaron a la iglesia con tal de hacer la vida imposible a San Patricio y a los desertores, ahora cristianos. Los feligreses comenzaron a quejarse que los duendes no los dejaban rezar y hacían un sin fin de desmanes en el templo, por lo que San Patricio decidió hacerles frente, sabiendo que era obra de los druidas. Una vez dentro del templo, los enfrentó con las siguientes palabras: "En nombre de Dios Todopoderoso yo los expulso, espíritus impuros", y fue así como San Patricio desterró a los duendes de la iglesia.
Es por eso que en Irlanda la imagen de San Patricio es muy utilizada para exorcismos de duendes y protección contra éstos, ya que los duendes no soportan la imagen del hombre que los desterró de la casa de Dios.

Si quieren conocer más sobre los leprechauns y otros duendes, pueden visitar el “Museo de los Duendes”, el cual se encuentra en Huasca de Ocampo en México.
En este museo podrán descubrir, conocer, preguntar e interactuar con el mundo de los duendes (si se te complica la visita, podés clikear acá y conocer su página web).

Por último quiero decirles que si tienen la suerte de viajar a la increíble y verde Irlanda, no pierdan la oportunidad de buscar en los maravillosos bosques encantados a estos fantásticos duendes...no hacerlo sería imperdonable :-)


Adieu!!.

25.11.09

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Personaje Museístico: Kseniya Simonova

En tiempos en los cuales la rapidez es moneda corriente; en tiempos donde se premia lo veloz y se festeja la vertiginosa aceleración de nuestros actos e ideas, es maravilloso saber que todavía vale la pena mirar, aunque sea efímero, una manifestación del arte contemporáneo.

El movimiento de vanguardia conocido con el nombre de “Animación con Arena” es una nueva técnica en la cual se dibujan personajes y se recrean ambientes con una temática y un contexto unificador. En apenas segundos, el artista transforma un simple puñado de arena en el más conmovedor arte.

Sensibilidad, imaginación, dominio de la técnica y talento es lo que debe tener un artista para poder crear una obra de arte. Kseniya Simonova lo tiene.
Las vueltas de la vida hicieron que esta ucraniana, nacida en el año 1985, comenzará a dibujar con arena luego de que su negocio quebrara como consecuencia de la crisis financiera. Hoy, con 24 años, Simonova es una de las 4 personas en el mundo que desarrolla esta increíble técnica (la artista saltó a la fama luego de ganar, este año, el concurso televisivo “Ukraines´s Got Talent”, la versión ucraniana del reality busca-talentos británico cuyo formato se vendió a todo el mundo).


Dicen que una imagen vale más que mil palabras, y este es uno de los casos.
Espero que disfruten el arte de Simonova.

Adieu!.



23.11.09

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Danza Museística: El Haka


Seguramente, casi todos hemos visto alguna vez un partido de los All Blacks, la selección de rugby de Nueva Zelanda. Si tuvimos suerte de llegar a tiempo para ver el principio, justo antes de comenzar, todos los jugadores se colocan en el centro del campo de juego y realizan una maravillosa danza cantada por ellos mismos. Esa misma danza es la que conocemos como el “Haka”. Los orígenes del Haka, que es un llanto de guerra Maorí, están profundamente arraigados en las nieblas del tiempo.

En los principios el haka era una ceremonia que se realizaba para recibir a los invitados en las festividades (cuesta imaginar un recibimiento así). Los libros de historia maorí también hablan de que la danza servía de estimulante para la batalla y pretendía instalar el miedo en el rival (esto sí se aproxima mucho más a la idea que todos tienen del haka).
La tradición sugiere que el Haka era de dominio exclusivo del sexo masculino, pero la leyenda refleja una historia diferente. De hecho, la historia del Haka más famoso “Ka Mate” demuestra estar relacionado con la energía de la sexualidad femenina.

Algo muy interesante del arte del haka son las llamadas "pukana" (abrir exageradamente los ojos), "whetero" (sacar la lengua, realizado solo por los hombres), "ngangahu" (similar a la pukana), y "potete" (cerrar los ojos en diferentes momentos de la danza, realizado solo por las mujeres).

Todas estas expresiones se realizan para dar significado y fuerza a las palabras. El haka es una danza muy expresiva, principalmente con gestos faciales.

A raíz de esto, Armstrong, autor del libro "Juegos maoríes y haka" (1964), decía lo siguiente: "el haka es una composición donde las manos, los pies, las piernas, el cuerpo, la voz, la lengua y los ojos juegan un papel importante. El haka es un mensaje del alma maorí expresada con palabras y posturas del cuerpo".

La historia del Haka en lo referente a los All Blacks es tan legendaria como la tradición en sí misma. La información de un periódico muy antiguo sugiere que en 1884 los neozelandeses, en su primera gira por el mundo, practicaron el Haka para “asustar” e impactar en la concentración del equipo rival (los jugadores vestían el atuendo original de los indios maoríes, pero con el tiempo esto fue descartado).

Durante 1888-89, Nueva Zelanda estuvo de gira por las Islas Británicas. El equipo estaba integrado exclusivamente por jugadores Maoríes ya que solo los jugadores “nativos” podían jugar en el seleccionado. Finalmente permitieron integrar al equipo a 4 jugadores blancos (a partir de ese momento todos los jugadores blancos que nacieran en Nueva Zelanda serian considerados “nativos” y en consecuencia su inclusión en el seleccionado estaría justificada).
En 1905 el equipo hace su primera gira por Gran Bretaña oficialmente como los All Blacks y ese equipo se llamo “Originales”. Ellos hicieron el haka en cada partido que disputaron en aquella gira. En el partido contra Gales el publico respondió al haka cantando el himno nacional.
Desde ese entonces, el Haka simboliza la energía de los All Blacks y el respeto a su historia y cultura.

El “Ka Mate”, el haka más famoso, generalmente empieza con un set de frases dichas por el capitán o líder antes que el resto se una al canto.


Haka “Ka Mate”:

Lider….. Ringa pakia! (Golpea las manos contra los muslos!)
Lider….. Uma tiraha! (Infla el pecho!)
Lider….. Turi whatia! (Dobla las rodillas!)
Lider……Hope whai ake! (Sigue con la cadera!)
Lider….. Waewae takahia kia kino! (Golpea los pies contra el piso tan fuerte como puedas!)
Lider……Ka mate, ka mate (Puedo morir).
Equipo (Team)… Ka ora, ka ora (Puedo vivir).
Lider….. Ka mate, ka mate (Puedo morir)
Equipo (Team)… Ka ora, ka ora (Puedo vivir)
Todos…. Tēnei te tangata pūhuruhuru (Este es el hombre peludo* -valiente-)
Todos…. Nāna nei i tiki mai whakawhiti te rā (Que trajo el sol y lo hizo brillar)
Todos…. Ā upane, ka upane (Un paso hacia arriba, otro paso hacia arriba)
Todos ….Ā upane, ka upane (Un paso hacia arriba, otro paso hacia arriba)
Todos ….Whiti te rā, hī! (El sol brilla!).

El 28 de agosto de 2005 en la ciudad neozelandesa de Dunedin, antes de comenzar un partido del Torneo Tres Naciones que los enfrentaba contra Sudáfrica, los All Blacks estrenaron una nueva versión del Haka llamada Kapa O Pango. El partido finalizó con la victoria de los All Blacks (31 - 27). Esta danza fue escrita por Derek Lardelli del clan maorí de los Ngati Porou.

Kapa O Pango:

Kapa o Pango kia whakawhenua au i ahau! All Blacks, dejádme unirme a la tierra!
H? aue, h?! Ko Aotearoa e ngunguru nei! Esta es mi tierra, que vibra!
Au, au, aue h?! ¡Es mi hora! ¡Mi momento!
Ko Kapa o Pango e ngunguru nei! Esto nos define como All Blacks!
Au, au, aue h?! ¡Es mi hora! ¡Mi momento!
I ?hah?! Ka t? te ihiihi Nuestro dominio,
Ka t? te wanawana Nuestra supremacía triunfará.
Ki runga ki te rangi e t? iho nei, t? iho nei, h?! Y llegará a lo más alto.
Ponga r?! ¡Helecho Plateado!
Kapa o Pango, aue h?! ¡All Blacks!
Ponga r?! ¡Helecho Plateado! Kapa o Pango, aue h?, h?! ¡¡¡All Blacks!!!.

Si tienen ganas de disfrutar una danza Haka sin duda el mejor lugar es Te Puia. Se encuentra en las afueras de Rotorua (a 235km de Auckland). Los precios incluyen una visita guiada por el complejo de, aproximadamente, 1h en la cual te enseñan las costumbres y las casas maoríes, y un espectáculo de Haka (adultos: 50NZ$ y Niños: 25NZ$. Si van en familia pueden solicitar el "family pass", el cual incluye 2 adultos y 2-4 niños todo por 135NZ$).
Las representaciones son a las 10:15am, a las 12:15pm y a las 3:15pm y en total tiene una duración aproximada de tres horas.




Adieu!!!.

20.11.09

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Objeto Museístico: La Heladera


Ayer a la tarde me dispuse a limpiar toda la casa. Comencé con el baño y seguí por la habitación. Cuando estaba a punto de terminar con la cocina, me acordé que me faltaba la heladera. Lo primero que hice fue desenchufarla y luego tomar un cuchillo para picar el hielo acumulado que se encontraba en el congelador.
Como la heladera se parecía más a un glaciar continental que a un lugar donde se conservan fríos los alimentos, tuve que picar, sin parar, por más de una hora. Finalmente la heladera quedó sin hielo, pero también sin uno de los tubos del congelador (lo “pinché” sin darme cuenta).
En fin, como no hay mal que por bien no venga, hoy fui a comprar una hermosa heladera “Electrolux”, y esta vez con freezer. Por tal motivo, el tema de hoy se trata, nada más ni nada menos, sobre este indispensable, necesario, esencial y requerido electrodoméstico.


La heladera es un aparato que se usa para la conservación, a baja temperatura, de alimentos perecederos. Según el principio en el que se basa la producción del frío, se distinguen dos tipos, los de compresión y los de absorción.
Para reducir la temperatura, los primeros utilizan la compresión y la posterior expansión de un gas, mientras que los de absorción aprovechan la evaporación y posterior condensación de una mezcla de agua y amoníaco calentada mediante una resistencia eléctrica.
Esto que menciono es lo moderno, lo actual, pero la idea de utilizar hielo o nieve para conservar los alimentos, o mantenerlos fríos, es muy antigua.
Por ejemplo, los reposteros Chinos, queriendo elaborar uno de los postres favoritos de sus emperadores, la pulpa de fruta helada, guardaban en el palacio imperial hasta mil barras de hielo que iban desmenuzando según las necesidades del momento. Cuenta Marco Polo en su “Libro de las maravillas del mundo” que cuando estuvo en la corte de Kublai Khan le ofrecieron leche helada con azúcar, golosina que se vendía por las calles de Pekín (tres siglos antes de esto, los califas cordobeses disponían de hielo y nieve que se hacían traer desde Sierra Nevada para hacer sus helados).


El médico español Blas de Villafranca, residente en Roma, inventó en 1550 un medio de conservar el hielo por más tiempo que lo normal, e incluso de aumentar su poder congelador. El secreto era sencillo: añadir sal. Este pequeño e ingenioso hallazgo permitió el uso de los pequeños “armarios de nieve”, modelo más antiguo conocido de lo que hoy llamamos nevera.
Un siglo después, el filósofo inglés Francis Bacon moría víctima de su curiosidad al tratar de congelar un pollo rellenándolo con hielo; el buen sabio se pescó una terrible congestión y a consecuencia de ello, murió.
Según algunas fuentes, en 1805, el inventor estadounidense Oliver Evans diseñó la primera máquina refrigerante. Diez años después, su compatriota el doctor John Goorie, un médico de Florida, construyó un refrigerador basado en el diseño de Evans para hacer hielo que enfriara el aire para sus pacientes enfermos de fiebre amarilla (y aunque fue cuestionado por la sociedad por producir hielo en cualquier época del año, y querer competir "con Dios", logró su patente en 1851). La creación estaba basada en un líquido que se evaporaba y luego se condensaba con la ayuda de una máquina, pero el proceso era tan costoso que era más económico transportar hielo de Noruega que fabricarlo artificialmente.


Hubo que esperar a 1834 cuando el norteamericano, residente en Londres, Jacob Perkins, fabricó por primera vez en la historia el hielo artificial (cuando sus empleados le presentaron la primera muestra, él se limitó a decir: “Verdaderamente está muy frío”). Era un paso importante para la fabricación de los primeros refrigeradores.
El primer aparato moderno que utilizó la idea de Perkins apareció en el año 1850. Era un armatoste voluminoso, a modo de armario en cuyo interior se introducía grandes bloques de hielo. Esas cámaras se aislaban con forro de pizarra, y los alimentos se depositaban en compartimentos pequeños, ya que el hielo, junto con el material aislante, ocupaba casi todo el espacio útil. Más que frigoríficos o refrigeradores eran simples neveras que no diferían en mucho de los “armarios de nieve” del siglo XVI.


En 1874, un profesor de Física suizo, Raoul Picter, usó el óxido de azufre para lograr un sistema de refrigeración por compresión. Con este sistema, en 1876, se realizó en Londres, la primera pista de patinaje sobre hielo.
Hacia 1879 salió al mercado el primer frigorífico doméstico de naturaleza mecánica. Lo inventó y fabricó el alemán Karl van Linde. Empleaba un circuito de amoníaco, y su sistema se accionaba mediante bomba de vapor. De este artefacto se vendieron más de doce mil unidades en 1891, un año después de que el ingeniero Seeger diera al frigorífico su forma externa definitiva.


En 1931, Thomas Midgley descubre el clorofluorocarbono, (nombre comercial: Freon o R-12) que por sus propiedades fue desde entonces muy empleado en máquinas de enfriamiento como equipos de aire acondicionado y refrigeradores, tanto a escala industrial como doméstica.
Entre 1872 y 1877 se hicieron varios experimentos con refrigeración basada en la compresión del amoníaco. Primero el norteamericano David Boyle patentó un compresor, que fue perfeccionado más tarde por el alemán Karl Von Linde, quien perfeccionó dichas máquinas y las comercializó.
En 1913 fue puesto a la venta en Chicago el primer refrigerador eléctrico por “Domestic Electric Refrigerator”, pero el que logró popularidad fue el “Kelvinator” de 1918, inventado por Nathaniel Wales.
En 1923, Balzer von Platen y Karl Munters inventaron el frigorífico eléctrico, el modelo Electrolux, cuya patente compró la firma norteamericana Kelvinator, que lo fabricó en serie 2 años después (este electrodoméstico era muy peligroso debido al uso de gases tóxicos como el amoníaco y el ácido sulfúrico. Pero ese problema se solucionó con el invento del freón, en 1930. Con aquel último toque, la heladera adquiría su forma definitiva).
A partir de 1931 comenzó a acelerarse la fabricación industrial, con empresas como Electrolux en Suecia y Servel y General Electric en los Estados Unidos. Esta última ya en 1926 logró fabricar una nevera hermética, y en 1939 saca al mercado una heladera con dos temperaturas y dos compartimientos.


A partir de 1970, se popularizaron los llamados freezers, que permiten conservar alimentos congelados en buen estado durante muchos meses.


Buen fin de semana para todos!.
Post dedicado a mi amada madre, M. Cristina Saborido, quién "colaboró" para que esta humilde museóloga y su "partenaire" puedan disfrutar de las maravillas del bien ponderado freezer.
Adieu!!.

18.11.09

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Museo del Perfume


"El perfume es la forma más intensa del recuerdo. Debe ser como el tema central del Bolero de Ravel. Una especie de lenta obsesión."

Me encanta esta frase de Jean Paul Guerlain. La fragancia a fresias, por ejemplo, puede hacernos recordar a la persona amada; la de lavanda a dulces momentos de nuestra infancia, y la de rosas a lugares entrañables…el perfume es una presencia que no está, o una ausencia que se hace presente…es un viaje a través del tiempo (en esta época del año, me encanta caminar por Adrogué. El aroma de los pinos y los jazmines han inundado por completo las calles, las plazas y los jardines. Adrogué huele a tilos, a eucaliptos y a mi madre...).


La historia de la perfumería es tan antigua como la historia de la humanidad.
Desde siempre, los hombres y particularmente las mujeres han tenido una profunda necesidad, y debilidad, por perfumarse.
Las primeras noticias escritas que nos han llegado sobre el uso de los perfumes las encontramos en las civilizaciones occidentales de la Mesopotamia. Entre las tablillas de arcilla que los sumerios utilizaban para escribir y gracias a las cuales conocemos hoy su cultura y su costumbres, se han encontrado muchas recetas para la elaboración de ungüentos y perfumes y otras que hacen referencia a productos utilizados en sus composiciones.
Egipto, influenciado por esta cultura, fue quién fomentó una de las industrias cosméticas y perfumistas más importantes de la antigüedad.


Los encargados de su elaboración eran los sacerdotes que, viviendo cerca de los templos, elaboraban los aromas que utilizaban con profusión en las ceremonias religiosas (por la mañana un sacerdote entraba al templo y después de postrarse delante de la estatuilla del dios que allí se veneraba, le ungía con ungüento y lo perfumaba con incienso. La misma ceremonia se realizaba cuando el Faraón, acompañado de toda la corte y de más de 200 doncellas que con humeantes inciensos perfumaban todo el recorrido, participaba en las solemnes procesiones que se celebraban periódicamente desde Karnac a Luxor. En tiempos del rey Salomón, la perfumería alcanzó su mayor apogeo. Cuando la reina de Saba, que procedía del "país de los perfumes" ,fue a visitar a Salomón llegó con un gran numero de camellos cargados de perfumes, oro y piedras preciosas ("Nunca llegaron a Jerusalén perfumes con tanta abundancia como cuando la reina de Saba los trajo para Salomón", pasaje de la biblia).
Ahora llegamos a uno de los hitos más importantes de la perfumería, Grecia.



El origen y desarrollo de la perfumería en Grecia lo encontramos en sus vecinos de Creta y en sus colonias, así como en Siria y otros pueblos mediterráneos.
Los griegos no tardaron en aprender estas prácticas y muy pronto comenzaron a importar esencias orientales convirtiéndose en los grandes maestros de la elaboración de ungüentos y perfumes. Hombres y mujeres los usaban en tanta abundancia que Solón prohibió por ley el uso de esencias para limitar los gastos que ocasionaban sus importaciones. Estas leyes restrictivas duraron poco tiempo. No se podía ir en contra de la voluntad de la mayoría y muy pronto volvió la costumbre de perfumarse y ofrecer a los dioses, después de los sacrificios habituales de animales, los aromas del incienso y de la mirra en los actos litúrgicos.
Pero no todo el mundo en Grecia sentía tanta adoración por los olores. Por ejemplo a Sócrates no le gustaban y afirmaba que los hombres no debían usar perfumes, puesto que una vez perfumados “tenía el mismo olor un hombre libre que un esclavo”. En cambio Diógenes que era hombre bastante descuidado, desaliñado y sucio, se perfumaba los pies y lo justificaba diciendo: "si me perfumo mis pies, el olor llega a mi nariz, si me lo pongo en la cabeza solo los pájaros pueden olerlo".
Para terminar con Grecia, cierro el tema con la tradición homérica, ya que según esta, fueron los dioses del Olimpo quienes enseñaron a los hombres y a las mujeres el uso de los perfumes (se ha encontrado muchos relatos en los que a dioses, ninfas y otros personajes mitológicos se les atribuía la creación de los aromas). Y así vemos que la rosa, que antes era blanca y sin perfume, tiene su color rojo y su aroma penetrante, desde el día en que Venus se clavó una espina de un rosal y con su sangre la tiñó de rojo. La rosa se volvió tan bella que Cupido, al verla, la besó y desde aquel momento tomó el aroma que tiene ahora.

En Roma, además de las personas, se perfumaban todas las salas de los grandes palacios, los teatros, los vestidos, y hasta algún emperador llegó a perfumar su caballo preferido.
Del emperador Nerón se cuenta que en algunos de sus banquetes hacía caer, desde el techo, pétalos de flores sobre sus comensales y soltaba palomas con las alas perfumadas, para que esparcieran por la sala sus aromas.
Los perfumistas de Roma tenían instaladas sus tiendas en un barrio llamado "Vicus unguentarium" y allí preparaban los perfumes y los ungüentos.
Con la desaparición del Imperio romano y la expansión del cristianismo que predicaba la austeridad y la moderación en las costumbres, se produjo una gran disminución en el uso de los perfumes, cuyo uso quedó reducido a las cortes de algunos reyes o a los palacios y castillos de algunos nobles.
El imperio Bizantino tomó el relevo en el arte de la perfumería y desarrolló una industria muy importante, quizás más que la de la propia Roma, por el hecho de tener más cerca las materias primas y contar con la mano de obra de sus vecinos orientales de tradición perfumista. Pero no tardaría demasiado en surgir una nueva potencia perfumera, la de los árabes.

Arabia fue conocida por los clásicos como "la tierra de los perfumes”. A principios del sigloVII Mahoma predica su doctrina y funda el Islam que en poco tiempo se extendería desde el Oriente Medio hasta España. Mahoma, como buen árabe, fue un enamorado del perfume y en el Corán se promete a los creyentes un paraíso perfumado, con grandes ríos, árboles y jardines y bellas mujeres de ojos negros, hechas del almizcle más puro.


En el Renaciemiento, Venecia y Florencia fueron las capitales de los perfumes. Las cortes de los Médicis y de los Duxs de Venecia eran cortes perfumadas. Cuando Catalina de Médicis, la gran embajadora del perfume, salió hacia Francia para casarse con el rey Enrique II, se llevó, entre su séquito, a su perfumista privado Renato de Florencia, que al llegar a Paris abrió con gran éxito una tienda de perfumes (las malas lenguas decían que sabía componer igual de bien los perfumes que los venenos).


La aparición de lo que hoy se conoce como perfumería comercial se produce en Francia, siendo los guanteros los encargados de venderlos junto a los guantes perfumados que les llegaban del sur de España donde los moros habían introducido la industria de la piel de cabritilla perfumada.

Las cortes de los reyes de Francia, en particular las de Luis XIV y Luis XV se convirtieron en grandes consumidores de esencias, un poco obligados porqué, a pesar de la elegancia de sus vestidos y la fastuosidad de sus fiestas versallescas, la fragancia de los perfumes era necesaria para disimular los malos olores característicos del cuerpo.
Durante la revolución francesa se paralizó el mercado de la perfumería, pero la guillotina, que hizo rodar las cabezas perfumadas de la nobleza, dio nombre a un nuevo aroma que se puso de moda denominado "Guillotine".
Con la subida al trono de Napoleón, gran aficionado a los buenos aromas, comenzó una nueva era. A partir de entonces los perfumistas dieron un gran impulso que, con el tiempo, convertiría a la perfumería en una potente industria, la cual, hoy por hoy, mantiene una dinámica extraordinaria y mueve cantidades astronómicas de dinero.


Antes de despedirme, quiero comentarles una curiosidad.
El perfume más caro del mundo es el “No.1 Imperial Majesty” de Clive Christian con un precio de 195.000 €(euros).



El No.1 Imperial Majesty fue creado en 1872 a petición de la reina Victoria de Inglaterra y elegido para los pasajeros de primera clase del “Titanic”.
Según Victoria Christian, representante de Clive Christian, cada gota de “Nº1” concentra la esencia de 170 rosas. Su proceso de fabricación se prolonga durante un año y se necesitan “unos 200 ingredientes” como sándalo indio, jazmín árabe, vainilla de Tahití y alguna de las variedades de rosas con las que trabajan y que cultivan en países como Francia, Bulgaria o Egipto. Una fragancia tan exclusiva no podría guardarse en otro frasco que no fuera de cristal de bacarat (también el más caro del mundo). Se fabrica de forma limitada y exclusiva, ya que incluye un diamante blanco en su cuello y su tapón reproduce la corona de la reina Victoria. La elaboración de cada uno de estos envases, de cinco kilos de peso, “persigue la perfección”, según cuenta Victoria Christian, quien ha explicado que de cada 13 frascos que se fabrican “sólo 1 suele salir perfecto”. ¿Qué pasa los con los 12 restantes?, se tiran al tacho de la basura .

Si quieren conocer más sobre la historia de los perfumes, les cuento que pueden visitar los siguientes museos y fundaciones:

* Museo del Perfume de Fragonard, París.
Creado en 1983, fue creado en un casa señorial de estilo Napoleón III construida en 1860 por Lesoufaché, un discípulo de Garnier. En el se puede descubrir una maravillosa colección de objetos de perfumería, que le hará viajar a través de los tiempos.
Un dato más que interesante, este museo vende perfumes a precio de fabrica.
* Museo del Perfume de Hochfeldenna.
Este museo esta situado en un edifico histórico construido en 1599 en el centro de la ciudad de Winkel. Guarda una colección de cerca de 7.000 botellas de Perfume y una multitud de miniaturas.
* The Fragrance Foundation.
La Fundación de la Fragancia se estableció en 1949 por 6 lideres industriales unidos con Elizabeth Arden, Coty, Guerlain, Helena Rubenstein, Chanel y Parfums Weil, para desarrollar programas de educación sobre la importancia y los placeres de las fragancias para el público americano. Cada año organizan y patrocinan los "FIFI Awards" (premios internacionales de la Perfumería Comercial). Tiene su sede en Nueva York.
* International Perfume Botlle Association (IPBA) .
Esta organización de coleccionistas del perfume se fundó en 1997, cuenta con más de 2000 socios en todo el mundo. Anualmente celebra una convención, donde además de conferencias y debates se puede asistir a un mercado de compra y venta de botellas de perfume.

Museos que, Dios y billete de por medio, me encantaria visitar!

Adieu!!!.

El Conventillo "Anexos":
1) Tipos de fragancias.
2) Noticias: Culminó el Festival Internacional de Fragancias (México).